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viernes, 29 de julio de 2016

La isla de los cangrejos violinistas (Col."Q" Lectores Intrepidos) - A illa dos cangrexos violinistas

"Hai moitos anos, nunha illa perdida do Caribe, había unha aldea onde as mulleres cultivaban a horta e os home andaban ao mar". (Hace muchos años, en una isla perdida del Caribe, había una aldea donde las mujeres cultivaban la huerta y los hombres iban al mar).


En estos días de calor, en los que las horas se estiran entre baños, juegos y risas, siempre tiene cabida la lectura de nuevos cuentos que nos hagan soñar. Últimamente, el mundo animal y el mundo acuático protagonizan muchas de nuestras conversaciones familiares y el precioso cuento que hoy os mostramos ha dado mucho de sí.

La historia de la pequeña Moi y los cangrejos violinitas es una historia que nos recuerda que son muchas las cosas que nos quedan por aprender, que la paciencia siempre es una gran aliada y que la sabiduría siempre debe ser compartida. 


Moi es la única niña de su aldea. Jugando sola un día descubre que hay muchos agujeros en la arena junto a su hogar. Su padre le explica que en ellos viven los cangrejos violinistas, unos cangrejos tímidos que sólo salen por la noche a comer flores. A la mañana siguiente, Moi, decidida a ver a los cangrejos, recoge flores de hibiscos y las deposita en los agujeros. A la vuelta de su almuerzo, descubre que las flores han desaparecido pero no hay ni rastro de los cangrejos. Moi se queda vigilando. 

Cansada de esperar, su abuelo le recuerda que no desista en su empeño: "Eles saben que lles levas comida, pero teñen medo, como moitos pequeños diante dos grandes". (Ellos saben que les llevas comida, pero tienen miedo, como muchos pequeños delante de los grandes). Y Moi no desistió. Y gracias a su constancia, los cangrejos, que hablaban entre sí, salvaron a la pequeña después de sufrir una picadura de una cobra. ¿Cómo lo hicieron? Pues eso tendréis que descubrirlo leyendo esta bella historia en la que Moi conoce a los cangrejos azules.



Junto a una cuidada narración, las ilustraciones sin duda destacan por su elegancia y por la elección de unos colores suaves y cálidos, haciendo brillar el color azul en muchas de sus páginas como clave del misterio de la existencia o no de la isla.

"...hai tantos hibiscos e tantos cangrexos azuis que non se sabe onde acaba a terra e onde empeza o mar". (...hay tantos hibiscos y tantos cangrejos azules que no se sabe donde acaba la tierra y donde empieza el mar). 

Podemos disfrutar de este bello libro ilustrado, escrito por Xavier Queipo e ilustrado por Jesús Cisneros, gracias a OQO Editora.

Seguiremos en Mis Cuentos Cuentan.


viernes, 22 de julio de 2016

Caixa de cartón - Caja de cartón

"Cando nacín, miña nai meteume nunha caixa de cartón, unha desas caixas onde gardan os zapatos os que teñen zapatos". 
(Cuando nací, mi madre me metió en una caja, una de esas cajas donde guardan los zapatos los que tienen zapatos). 



Éste es un cuento duro, un libro ilustrado cuya lectura recomendaría quizás a peques mayores de ocho o nueve años. Se trata de una crónica de la inmigración, un tema poco tratado en la literatura infantil y juvenil y que resulta realmente conmovedor. 

"Poucas semanas despois, mamá gastou todos os seus aforros. Mercou un billete para un barco que nos había levar a unha terra onde as nenas non dormen en caixas nin as mamás choran".
(Mamá gastó todos sus ahorros. Compró un billete para una embarcación que nos debía llevar a una tierra donde las niñas no duermen en cajas ni las mamás lloran).

La voz narradora de la historia es la de una pequeña niña. Ella cuenta cómo su madre lucha por ofrecerle y ofrecerse la oportunidad de una vida mejor, lejos del hambre y la guerra. Su camino se llena de obstáculos. La embarcación naufraga y, aunque consiguen llegar a una playa solitaria, nada podía silenciar los lloros de su madre. Su pequeña caja de cartón fue arrastrada mar adentro.  



Más tarde, encuentran otra caja de cartón. En esta ocasión, el tamaño es mayor y se convierte en su casa, su cuarto. Se alimentan de raíces. Estés donde estés, el sabor de la tierra siempre se parece. Con el tiempo, se unen familias en la miseria con sus cajas de cartón y las lágrimas disminuyen. Las penas compartidas pesan menos. Pero la sombra de las mafias, el racismo y el odio a los extranjeros del primer mundo aparece una noche en forma de fuego que todo lo arrasa

La niña lo pierde todo. La niña pierde a su madre.

Con todo, en este cuento, se asoma la esperanza de las nuevas oportunidades. Tras haberlo perdido todo y vivir una temporada en un orfanato, la niña es adoptada por una familia que la quiere. 



"Vivo nunha casa. Teño o meu cuarto, a miña cama, o meu armario...".
(Vivo en una casa. Tengo mi cuarto, mi cama, mi armario...).

Y en su armario guarda una caja de cartón, una de esas cajas en las que guardan zapatos aquellos que tienen zapatos. No obstante, la niña no guarda zapatos, guarda sus recuerdos, los recuerdos de la madre que perdió.

Las ilustraciones de esta historia son imágenes con óleos y collages con un fuerte simbolismo que no dejan indiferente al lector. Este cuento obtuvo la Mención WHITE RAVEN 2011, seleccionado entre los mejores libros para niños y jóvenes publicados en Hispanoamérica, según el Banco del Libro.

Podemos disfrutar de Caja de Cartón, escrito por Txabi Arnal e ilustrado por Hassan Ameckan, gracias a OQO Editora.

Seguiremos en Mis Cuentos Cuentan.





miércoles, 22 de julio de 2015

Palabra de cocodrilo

"Érase una vez un cocodrilo grande y viejo". 


Estábamos mi hijo, un amigo suyo y yo en la biblioteca que visitamos y disfrutamos asíduamente. El caso es que, mientras los peques se entretenían con varios cuentos de animales y vehículos de construcción, yo hacía lo mismo curioseando distintos libros ilustrados infantiles y me topé con éste. No os voy a negar que la portada no me resultó nada atrayente en un principio. Leí el cuento y... no me disgustó. Sin embargo, seguía sintiendo un poco de rechazo por la dureza de sus dibujos. Decidí que necesitaba la opinión de los peques y cuál fue mi sorpresa que ambos quisieron llevárselo a su casa. La historia les había cautivado. Por este motivo, se merece formar parte de nuestra particular estantería virtual.


Este libro ilustrado tiene como fuente de inspiración un cuento popular de Burkina Faso. Su protagonista es un niño que se llama Bamako y que resultará ser el héroe de esta historia por conseguir huir de una muerte segura y por mostrar ser un ejemplo de respeto hacia el mundo natural.

"Como el viejo cocodrilo quería llegar al río, y Bamako necesitaba cruzar a la otra orilla, ambos decidieron ayudarse mutuamente. Pero cuando el cocodrilo estaba en el agua, le entraron unas ganas irresistibles de comerse al niño. «No es justo, hemos hecho un pacto», se quejó el pequeño. Decidieron consultar al árbol y al burro, pero los dos animaron al reptil a comerse a Bamako y vengar así los abusos de los hombres contra los animales. Entonces, la liebre, con su astucia, le da la vuelta a la situación, y finalmente todo acaba bien". 




Podemos disfrutar de este sugerente cuento, escrito e ilustrado por Iván Suárez, gracias a OQO Editora

Seguiremos en Mis cuentos cuentan.


miércoles, 17 de junio de 2015

Árboles en el camino

"Karim estaba en el mercado con su madre. Un rebaño de ovejas pasó trotando sobre la tierra roja".


Conocí este libro gracias a una buena compañera de un grupo de Facebook al que pertenezco sobre Literatura infantil y juvenil. Tuve la suerte de encontrarlo en la biblioteca y os aseguro que nos ha conquistado hasta tal punto que en breve será también nuestro, ocupando su lugar especial. 

Se trata de un cuento mágico con unas bellas ilustraciones en las que la alegría y brillantez de los colores acompaña a los estados de ánimo del protagonista, Karim, un pequeño niño que se pierda con facilidad en el mercado tras soltar en un instante la mano de su madre.


"Karim entornó los ojos para mirar a lo lejos:
Veía arbustos, corderos y cabras;

pero no podía ver a su madre.

A Karim se le hizo un nudo en la garganta
y por sus mejillas resbalaron dos lagrimones.
Miró a un lado y a otro: no sabía regresar…"



Mientras buscaba a su madre, Karim encontró por el camino varios árboles a los que pidió ayuda. Todos ellos apoyaron al pequeño de un modo u otro, y éste no perdió las fuerzas para continuar. La naturaleza, lejos de ser un territorio hostil, protege y cuida de Karim hasta que su madre lo encuentra bajo el baobab, el gran árbol africano. Una vez que Karim la abraza, comparte con ella el gran aprendizaje que ha adquirido con esta experiencia. El baobab le ha contado un secreto: "todo está en equilibrio...un equilibrio perfecto, ¡pero frágil!". Todos necesitamos de todos y todos somos importantes en la gran familia que es el mundo.

Karim será el orgullo de su madre.


Este precioso cuento, escrito por Régine Raymond-García e ilustrado por Vanina Starkoff (ilustradora también de Bailar en las nubes), está editado por OQO Editora

Ojalá os haya gustado la recomendación de hoy.

Seguiremos en Mis cuentos cuentan.

jueves, 7 de mayo de 2015

A la sombra de los anacardos

"Esta mañana me despertó
la música de las calabazas.

Mamá me dejó dormir
porque hoy es fiesta en Bissau,
y no hay escuela".


Somos muy asiduos a la biblioteca. Cada semana o quince días pasamos por ella para disfrutar de gratos momentos en su interior y, a la salida, de uno de los parques más bonitos de nuestra ciudad. Tenemos asimismo una gran ventaja y es que una de las bibliotecarias resulta ser una de mis antiguas compañeras de la Universidad. Hace ya semanas me comentó que mirase en unas estanterías a las que yo no había prestado nunca demasiada atención. En ellas, descubrí este cuento que llevaba tiempo queriendo leer y del que hoy os voy a hablar.


"Tiene flores verdes, a veces amarillas, y unas frutas rojas que se comen. Siempre le pregunto cuándo me voy a curar, para no ir más al hospital. Las hojas, que mece el viento, parecen decir: ¡Pronto…, pronto…!"

Este bello libro ilustrado nos habla del grave problema del SIDA en Guinea Bissau, país africano en el que la mortalidad infantil es muy elevada. La pequeña protagonista es una niña que vive con miedo a la muerte, presente incluso en el carnaval, pero con la esperanza de que con los cuidados de su dedicado doctor logre esquivarla. 

Ella no es la única que sufre este temor. Algunos de sus amigos lloran en el hospital. Ahora ella ya no tiene miedo a este lugar y no llora para que el río pueda estar tranquilo. 


Y, mientras tanto, los niños y niñas guineanos trabajan vendiendo cacahuetes o bananas en el puerto. Tienen que ayudar en la difícil economía familiar. En la escuela aprenden palabras como epidemia o plaga de langostas, pero también cooperación. Esta sensación agridulce acompaña toda la historia en la que también existen momentos para la felicidad. El anacardo se convierte en un refugio lleno de simbolismo, testigo de los juegos de esta infancia. A la sombra del anacardo siempre hay esperanza y, con ella, se respira la vida.


Este libro formará parte de nuestra biblioteca física y particular en breve. Esperaré un tiempo para compartirlo con mi hijo. Creo que su lectura sería adecuada a partir de los siete u ocho años. El texto es sencillo, pero el contenido profundo. Las ilustraciones como podéis ver son bellísimas. El color inunda cada página, lo que ayuda, a pesar de la dureza de la situación, a poder vislumbrar ese mensaje positivo de esperanza que ya mencioné. Desde luego, os recomiendo su lectura.

Podemos disfrutar de este cuento, cuyo autor es Antón Fortes e ilustradora Simona Mulazzani, gracias a OQO Editora.

Seguiremos en Mis cuentos cuentan.


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