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martes, 3 de octubre de 2017

Arepita de manteca

"Arepita de manteca pa´mamá que da la teta.
Arepita de cebada pa´papá que da empanada".


En Venezuela es muy tradicional cantar a los bebés la canción de "Arepita de manteca" y a mi me encanta hacerlo aquí con mi hija mientras "manoseamos" este pequeño libro de cartón. Acompañamos el rato con divertidas palmadas, aplaudimos e incluso acabamos con un "bravooo". Lo pasamos pipa porque mi niña es divertida a rabiar. 


Si algo adoro y me conmueve de este bonito cuento que invita a compartir son las maravillosas ilustraciones de Rosana Faría (ilustradora también de Niña bonita). Dar el pecho, colechar... son el reflejo de una crianza natural y respetuosa que tanto hace falta visibilizar. No sólo eso, disfruto enormemente de su bella diversidad, del derecho a las familias "diferentes" a ser mostradas, a no ser anuladas en el mundo de la ilustración. Porque el mundo está lleno de este tipo de familias y se merecen un hueco en los cuentos para beneficio y enriquecimiento de todxs. 


Arepita de manteca ha sido uno de los 20 libros galardonados con el Premio Fundación Cuatrogatos 2016, premio otorgado a escritores e ilustradores iberoamericanos con obras de alta calidad que merecen una mayor difusión en el mundo de la lectura y educación por sus valores literarios y plásticos. 

Podemos disfrutar de este libro ilustrado infantil gracias a Ediciones Ekaré.

Seguiremos en Mis Cuentos Cuentan.

martes, 19 de enero de 2016

Wangari y los árboles de la paz. Una historia verdadera.

"La tierra estaba desnuda. Mi misión fue intentar vestirla de verde" - WANGARI MAATHAI (1940-2011).


Se acerca el día 30 de enero, día en el que se celebra el Día Escolar de la No Violencia y la Paz. A través de los cuentos, podemos conocer historias que apoyan una educación no violenta y pacificadora, en la que aprenderemos siempre que "el amor es mejor que el egoísmo, la no-violencia es mejor que la violencia y la paz es mejor que la guerra".

Para un día como éste, mi propuesta es el precioso cuento titulado Wangari y los árboles de la paz. Se trata de una historia verdadera, homenaje a Wangari Maathai, una extraordinaria mujer keniata que creó el Movimiento Cinturón Verde y que en el año 2004 recibe el premio Nobel de la Paz por su vestir a su país del mejor color de todos, el verde de los árboles.


Wangari había sido una niña que destacó en la escuela. Gracias a ello, se le concedió una beca para estudiar en los Estados Unidos donde se licencia y cursa un master. Tras seis años allí, esta mujer valiente regresa a Kenia, donde realiza el doctorado, siendo la primera mujer de África Occidental que lo consigue. Durante ese tiempo, Wangari, conocida como la  "Mujer árbol", lucha contra la tala indiscriminada que sufre su país, y se hace responsable de plantar más de 30 millones de árboles, ayudando asimismo a mejorar la calidad de vida de las mujeres keniatas.

Cuenta el cuento que, de regreso a su hogar, Wangari descubre cómo ha cambiado la vida en su pueblo. Sin árboles, las mujeres deben caminar mucho para conseguir leña para el fuego, la tierra está erosionada y no hay agua potable. "¿Dónde están los pájaros?", ¿Se convertirá todo Kenia en un desierto?.


Wangari, ante esta situación tan dramática, decide plantar nueve arbolitos en el propio patio de su casa. Animada por el buen resultado, comienza una semillero y convence a las mujeres de las aldeas a sembrar árboles como ella. Las mujeres al mismo tiempo empiezan a ganar dinero y a entender lo bueno que es plantar árboles. A pesar del inicial rechazo a sus prácticas por el gobierno y a ser encarcelada por ello, la voz de Wangari se extiende por toda África y "el verde bosque de Kenia renace".

Cuando nos acercamos a esta historia por primera vez, mi hijo se sorprendió por dos hechos que le impactaron: uno, es la violencia que sobre esta mujer ejercieron los funcionarios del gobierno (hay una ilustración en el cuento que le ha resultado un poco abrumadora), gobierno en el que posteriormente trabajaría Wangari; y dos, descubrir que el árbol es en la tradición africana un símbolo de paz, dejando de ser en su mente solo la paloma como único símbolo. 


Recordar las palabras de Wangari Maathai en su discurso de aceptación del Premio Nobel de la Paz me parece una bonita manera de terminar esta especial entrada:

Debemos sanar las heridas de la Tierra...
así sanaremos nuestras propias heridas.
Debemos abrazar la creación en toda su diversidad, 
belleza y autonomía.

Podemos disfrutar de este cuento, escrito e ilustrado por Jeanette Winter, gracias a Ediciones Ekaré.

Si os apetece, podéis escuchar el cuento completo AQUÍ.

Seguiremos en Mis Cuentos Cuentan.



miércoles, 20 de mayo de 2015

Niña bonita

"Había una vez una niña bonita, bien bonita. Tenía los ojos como dos aceitunas negras, lisas y muy brillantes. Su cabello era rizado y negro, muy negro, como hecho de finas hebras de la noche. Su piel era oscura y lustrosa, más suave que la piel de la pantera cuando juega en la lluvia".


He de reconocer que la primera vez que leí sola este cuento me quedé así como un poco pensativa. No sabría ni explicaros el motivo, simplemente necesitaba analizarlo con mayor profundidad. Tras varias lecturas posteriores, y viendo como mi hijo disfruta del mismo, voy cayendo en la cuenta de detalles que se me escaparon en mi primer acercamiento. Por encima de todo, este cuento es una reivindicación profunda de lo que es la negritud y una exaltación de su belleza.


Este cuento es la historia de una niña negra bonita, muy bonita, y la de su vecino curioso e insistente, un conejito blanco. El conejo estaba totalmente prendado de la belleza negra de la niña. Para él, la niña bonita era la persona más linda que había visto en su vida y deseaba tener una hija así de bella y negra cuando se casase. Tal era su admiración, que el conejito decidió preguntar a la niña en tres ocasiones distintas cuál era el secreto para ser tan negrita. La niña, en su ingenuidad y de una forma imaginativa, le respondió en las tres ocasiones como sigue: la primera, afirmó que un frasco de tinta negra le había caído encima; la segunda, que de muy pequeña había tomado mucho café y, la tercera, que de chiquita había comido mucha uva negra. El caso es que, en las tres ocasiones, el conejo, casi diría yo como un buen científico, decidido a comprobar estos tres motivos y convertirse en un conejo tan negro como ella, fracasó en su cometido. 

Es en esos tres intentos del conejo a ser tan negro como la niña bonita en los que encontraremos situaciones divertidas con las que mi hijo se rió y mucho. ¡Cuestiones de edad! :) 

Al final, es la madre de la niña bonita la que le da al conejo blanco la explicación verdadera: "Ningún secreto. Encantos de una abuela negra que ella tenía". Y es aquí cuando se trata la herencia genética. El conejito blanco se da cuenta que debe casarse con una conejita negra para tener una hija negrita y linda como la niña bonita. Y así lo hace. Y tuvieron muchos conejitos: "blancos, bien blancos; blancos medio grises; blancos manchados de negro; negros manchados de blanco, y hasta una conejita negra, bien negrita", de la que niña bonita se hizo madrina.

Y, cuando a la conejita negra le preguntaban por su secreto para ser tan bonita, ella lo tenía claro: "Ningún secreto. Encantos de mi madre que ahora son míos".



Cuánto más leo este cuento con mi hijo, más juego descubro con él para dar pie a conversaciones importantes para nosotros. Pero, además, a través de sus ilustraciones y viendo el mundo en el que se desarrolla la historia, un mundo de mestizaje y diversidad, podemos apreciar de forma muy contundente esa llamada al respeto hacia lo diferente. 

Este cuento puede servir de relevante herramienta en las aulas, ya que el racismo no nos es ajeno. Con su lectura sencilla y agradable y con la presencia simpática y cercana de sus dos protagonistas, podemos conseguir que aquellos que no son negros sientan y valoren la belleza de la raza negra y que aquellos que sí lo son, se vean reflejados con orgullo en su identidad. Los colores de la piel se sienten unidos y, por encima de todo, es un canto a superar la discriminación racial. 

Podemos disfrutar de esta maravilla de cuento, cuya autora es la brasileña Ana María Machado e ilustradora Rosana Faria, gracias a la Editorial Ekaré

Si os apetece ver y escuchar el cuento, podéis hacerlo aquí.

Seguiremos en Mis cuentos cuentan.




viernes, 1 de mayo de 2015

Los ojos de mamá

"Serafín amanece feliz tocando el saxofón.
Está tan entretenido, que se sorprende cuando su mamá le dice:
—Serafín, ve a llevarle el almuerzo a tu abuelo que trabaja en el bosque.
—¿Ya es mediodía? —pregunta Serafín.
—Sí. Y el abuelo debe tener hambre. Apúrate".


Pues este delicioso cuento es mi propuesta para el Día de la Madre. Son muchos los libros a los que podemos sucumbir con emoción en un día tan especial. Todos ellos son maravillosos y muchos los encontraréis reseñados en blogs amigos. En éste mi humilde blog no podía faltar el mío :)


De camino al bosque, Serafín se para y recoge una bonita flor silvestre. De repente, un cocodrilo lo acecha y se ríe del color de su flor. Serafín huye y tras él corre el cocodrilo. Más adelante, un león se le atraviesa en el camino y también acosa feroz al niño, diciéndole lo feo del color de la flor que había tomado. 

El cocodrilo y el león comienzan una disputa sobre qué color es el más bello de todos ¿el verde o el naranja? Y Serafín, en medio de la disputa, se encuentra en un dilema porque no sabe cual elegir. Y es aquí donde el pequeño hace buen uso del poder del diálogo. Sin atreverse a contestar, les ofrece ir todos juntos en busca de su abuelo. Él podría ayudarles. Es un maestro del color, un gran pintor.


Junto a su abuelo, Serafín pregunta: "-Abuelo, ¿cuál es el color más bello de todos?"  Serafín le pide al abuelo que se lo explique al león y al cocodrilo, pero que sea cuidadoso de que no se enojen. El sabio abuelo finalmente les desvela la innegable respuesta: el color más hermoso es el color de los ojos de mamá.


Y, por supuesto, no os desvelo el bonito final :) Podéis disfrutar de este precioso cuento, cuyo autor e ilustrador es Lionel Koechlin, gracias a la Editorial Ekaré

En ESTE ENLACE podéis leerlo al completo si os apetece. Muchas gracias por vuestra compañía y recordaros que sigo de sorteo. Apuntaros que es muy fácil y el regalo lo merece. Pinchad AQUÍ.


Seguiremos en Mis cuentos cuentan.


miércoles, 25 de marzo de 2015

La sorpresa de Nandi

"Nandi puso siete deliciosas frutas dentro de una cesta para su amiga Tindi."


No hace mucho que hemos descubierto este cuento ambientado en nuestra querida África y ha sido gracias a la recomendación de una mamá. Su primera lectura nos ha regalado un muy buen rato y, desde entonces, hemos repetido cada día :) ¡Y va para largo! 


Nandi es una niña que quiere dar una sorpresa a su amiga Tindi, que vive en un pueblo cercano. Para eso, le prepara una cesta con siete deliciosas frutas típicas del lugar: una piña, un plátano, un mango, una guayaba, una naranja, un aguacate y una parchita o maracuya. Durante el camino hacia el poblado, varios animales van vaciando su cesta para llenarla al final de...¡SORPRESA! No sólo Tindi se lleva una sorpresa, sino que la de Nandi será aún mayor.


Podemos disfrutar de este divertido cuento, cuya autora e ilustradora es Eileen Browne, gracias a Ediciones Ekaré. Estoy segura de que os encantará. 

Seguiremos en Mis cuentos cuentan.


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