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martes, 30 de octubre de 2018

Soy una nuez

"El juez Bruno Panatta se apoyó sobre sus codos y lo observó con gran atención. 
-¿Quién eres?
El niño apenas se atrevió a levantar los ojos del suelo.
-Nuez- contestó con un hilo de voz.
-¿Disculpa? - el hombre lo contempló asombrado por encima de sus gafas pequeñas y redondas.
-Soy una nuez- repitió convencido alzando la mirada". 


Hicimos la lectura de este libro el verano pasado. Últimamente, tenemos poco tiempo para mantener el blog activo y queremos pediros disculpas. Cierto es que a través de nuestra cuenta de Instagram @miscuentoscuentan sí procuramos mostraros nuestras lecturas al día, así que os animamos a seguirnos desde allí ¡Muchas gracias! Y, ahora, vayamos al lío:

"Me llamo Omar y soy una nuez. Mi padre era jardinero y mi madre olía a canela. A los dos se los comió el mar poco antes de llegar a la playa. Los vi desaparecer mientras flotaba en aquella cáscara de nuez junto a otros desconocidos. De los tres, solo yo llevaba un pequeño salvavidas con mi nombre. Lo había escrito mi madre para que no lo olvidara nunca".


No es de extrañar que esta novela que trata sobre la soledad de las personas, entre ellas, las personas refugiadas, haya recibido el Premio Edebé de Literatura Infantil 2018. Es un libro que está escrito de una forma deliciosa. Se trata de una historia sorprendente, dura y tierna a la vez, con toques de humor y una lectura dinámica que no deja indiferente al que la siente.

Omar es un niño refugiado que cae de un nogal propiedad de una abogada y, por tanto, le pertenece. Con este original argumento,la abogada, que nunca pierde ningún caso, se presenta ante un juez que no da crédito cuando cada una de las personas que salen en defensa de la abogada habían sido denunciadas por ella por algún motivo absurdo en el pasado. Todxs ellxs son vecinxs de su barrio y todxs sienten que, desde la llegada del menor al vecindario, su vida es mucho más sencilla, bella y tierna. Omar es un refugiado que da refugio a sus propias vidas, a sus propias carencias y pobrezas personales. Omar ha ganado sus corazones.


Os recomendamos cada línea de este libro porque, al mismo tiempo que el sorprendente, sobrecogedor y a la vez divertido juicio va teniendo lugar, conocemos la dura historia de Omar, que no es más que la historia de muchas personas que sufren a diario buscando una vida mejor, lejos de sus países, lejos de la miseria, las guerras y el hambre.  

El final deja sin aliento. Sin ánimo de descubrir cúal es, nosotrxs, como familia ligada al mundo de la adopción, hemos conversado acerca de la necesidad de esta medida de protección al menor, de su origen y su validez, de lo que ello conlleva y de si, removiéndonos como nos ha removido, alguna vez llegaremos a aceptar que las personas y, en especial las que sufren una adopción, necesitan conocer y reconocer cada una de las piezas del puzzle que conforman sus vidas.  

Podemos disfrutar de este libro, escrito por Beatriz Osés e ilustrado por Jordi Sempere, gracias a Grupo Edebé. Su lectura viene recomendada a partir de los 8 años.

Seguiremos en Mis Cuentos Cuentan.


jueves, 11 de agosto de 2016

Alma y la isla

"Llegó de la mano de mi padre. Era muy negra. Solo se le veían los ojos blancos y asustados y los bucles cayéndole por las mejillas. Para llegar hasta aquí había hecho un viaje muy largo. Yo lo sabía. Pero a mí solo me parecía un demonio".


Hace unos días que terminé de leer este libro. Y digo terminé porque lo he leído personalmente, pero no lo he compartido con mi hijo todavía. No puedo negar que al acabar la última página me invadió una pena infinita pensando en el final. No puedo negar que ese sentimiento está motivado por lo que imaginé sería la vida posterior de Alma. Pero, como digo, imaginé. El argumento de la historia es otro y os cuento un poquito a continuación. Antes deciros que se recomienda su lectura a partir de los diez años.


El padre de Otto, que es pescador, llega a casa acompañado de un niña negra a la que ha salvado de morir ahogada en el mar. Nadie sabía su nombre, pero el padre de Otto dijo que se llamaba Alma. Otto, el pequeño de la familia, un niño de diez años, no entiende ni su idioma y ni el porqué debe dejar su habitación para que la ocupe esa niña a la que en un principio rechazará.

Otto y su familia viven en una isla en la que desde hace unos años han contemplado y sufrido el drama de la inmigración. Cuando Otto tenía cuatro años vio por primera vez un cuerpo negro que flotaba boca abajo. Era un ahogado. Tras él y unos días, llegó el primer barco. Y así, comenzó todo. "El mar dejó de ser azul". 

Durante los días que Alma vive con la familia de Otto, antes de ser enviada a una casa de acogida y conocer a una nueva familia, Otto se enfrenta a sentimientos encontrados. Tiene celos de ella pero, al mismo tiempo, siente la crudeza de su historia. Aprende a confiar en ella, pero en ocasiones la aparta ... Y mientras esto sucede, surge entre ambos una amistad que va más allá de sus diferencias culturales, más allá de las palabras y más allá del tiempo compartido. Esa niña negra de ojos impenetrables dejará de ser para Otto un demonio y se convertirá en una hermana. Será la presencia del amuleto mágico de Suleman la que permitirá a Otto conocer el origen de Almaz Sebhat, el verdadero nombre de la niña venida de Etiopía. A través de él, Otto sentirá lo mal que lo pasó la pequeña hasta llegar a la isla. Sintió la desesperanza de aquellas personas que se lanzan al mar y aprendió que la realidad no es siempre la que nosotros deseamos. 



Esta dura historia está escrita con sensibilidad y elegancia. Su lectura no deja impasible ante el drama de la inmigración y, aunque su estructura es sencilla, el lenguaje y las metáforas que la forman aportan gran intensidad a la narración. Y sí, el final me ha entristecido pensando en el futuro de Alma y de todos los que son Alma a pesar de la esperanza.

Alma y la isla ha recibido el XIII Premio Anaya de Literatura Infantil y Juvenil, 2016

Podemos disfrutar de este libro, escrito por Mónica Rodríguez e ilustrado hermosamente por Ester García, gracias a la Editorial Anaya.

Seguiremos en Mis Cuentos Cuentan.


martes, 23 de febrero de 2016

Owané. La niña que cruzó el río.

"Dicen en el poblado que el día que Malawi sintió que su hijo ya iba a nacer estaba en la otra orilla, donde Mondongo, su marido, la había dejado por la mañana recogiendo semillas". 


Éste es uno de esos cuentos que una descubre feliz en el estupendo grupo de facebook La biblioteca de los peques: literatura infantil y juvenil gracias a las personas que lo integran. En este caso particular, fue Melania, quien siempre tiene aportaciones maravillosas, la que compartió este libro ilustrado y a mi me encandiló. Pero, evidentemente, no tiene que encandilarme sólo a mi, si no que le debe gustar a mi hijo. Cuando adquiero un libro infantil, previamente a su compra final, suelo informarme sobre su contenido y, en muchas ocasiones, tengo la fortuna de poder incluso leerlo antes de llevármelo a casa. Os confieso que no siempre acierto (de ésto, os hablaré otro día), pero no vamos por mal camino :)  

Owané es un sencillo cuento perfecto para disfrutar en familia. Su propia historia viene enmarcada en otra en la que un papá cuenta cada noche a sus dos hijas e hijo las aventuras de la valiente Owané durante casi dos semanas. 

Owané es una niña que desde que nace conoce lo que es saberse diferente en el poblado. Su madre Malawi y su padre Mondongo la educan en libertad, con la confianza de que puede lograr lo que se proponga. Un día, los monos feos pero muy ricos desaparecen de la vista del poblado y Owané descubre además que el río, que tan fundamental es para la vida del poblado, también desaparece. Nuestra protagonista descubre que unos hombres "como monos orangutanes muy grandes y bastante malos" con máquinas horribles son los responsables de tales desgracias. 


Ante esta situación, Owané viajará con todos y todas las que componen su poblado, desde sus padres hasta el doctor sordo Kamaré, en busca de los monos feos y de un lugar nuevo en el que puedan vivir en paz, disfrutando de la sombra de los inmensos árboles asante. Durante el largo trayecto, son muchas las aventuras y desventuras a las que Owané tendrá que enfrentarse: una niña que se pierde, listos colibríes, una gran catarata, elefantes enfadados... Todo ello ayudará a Owané a conocer su propia fuerza y la fuerza de estar unidos siendo diferentes, sin perder la esperanza de alcanzar un mundo mejor. 

Particularmente, considero que la sencillez de esta historia, con todo, llena de solidaridad, tolerancia, justicia, cooperación y ecología es lo que la hace tan especial. Sus puntos de humor la envuelven en la ternura de lo cotidiano y, como familia por adopción, hemos tenido una nueva oportunidad de poder conversar con toda naturalidad sobre este proceso y sobre la existencia de los distintos tipos de familia ( la niña que se pierde en el camino y que antes ya nombré es hija de dos mamás que la han adoptado).  


En definitiva, este precioso cuento nos ha conquistado y os lo recomendamos sin ninguna duda.

Podemos disfrutar de este libro infantil, escrito por Jaime Alejandre e ilustrado por Susana Saura, gracias a Eugenio Cano Editor. Pertenece a la Colección Alameda.

Seguiremos en Mis Cuentos Cuentan.



domingo, 10 de enero de 2016

¿Cal é a miña cor? - ¿Cuál es mi color?

"Pola noite, cando estou na cama, 
gústame observar o meu can mentres dorme".

(Por la noche, cuando estoy en la cama,
me gusta observar a mi perro mientras duerme).


Éste fue uno de los primeros libros que adquirí para comenzar nuestra biblioteca particular. El protagonista es un niño árabe y no un niño de raza negra, pero sí podremos ver en sus ilustraciones esa diversidad racial que caracteriza a este espacio.


Si me hice con este cuento fue por su contenido, ya que aborda una cuestión que me preocupa como madre en una familia multirracial: la definición de identidad cultural en mi hijo. Se trata de un tema complicado pero que tratamos de integrar en muchas de nuestras conversaciones. Respetar una cultura de origen e incluirla en nuestro día a día requiere un trabajo familiar permanente que con los años mi hijo defenderá y definirá a su manera, deseando que encuentre su camino de pertenencia en ese "sentirse un extraño" al proceder de una cultura que es ajena a lo que cotidianamente vive y aprende.


El cuento concretamente habla de un niño árabe que busca su identidad entre las personas que le rodean. Su sensación de ser un extraño para todos, cuando procede de una cultura, la árabe, pero se ha nacido en otra, la española, le hace cuestionar su sentimiento de pertenencia a un lugar. ¿Será que el color de mi piel lo dice todo? El niño no lo sabe, pero será su perro el que le ayudará a descubrir la solución.


Como podéis observar en las ilustraciones, es un cuento para primeros lectores. Además, es un cuento que ayuda por supuesto a definir también la identidad cultural de los niños y las niñas inmigrantes en sus sociedades de acogida. He pensado en mucho en ésto y en los posibles paralelismos que la adopción internacional pueda tener con la inmigración y noto que tengo un trabajo interno que hacer todavía. Lo que sí os afirmo es que este cuento ayuda a promover la inclusión (término que va más allá de integración y así lo prefiero) y romper con prejuicios que tienen tanto peso en nuestra sociedad.


Este libro ilustrado también ha sido editado en castellano. Personalmente, lo encuentro muy recomendable.

Podemos disfrutar de este cuento, escrito por Antoine Guilloppé, ilustrado por Géraldine Alibeu y traducido por Anaír Rodríguez, gracias a la Editorial Xerais.

Si os apetece leerlo entero, podéis hacerlo AQUÍ.

Seguiremos en Mis Cuentos Cuentan.







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