martes, 1 de diciembre de 2015

Snowflakes

"Every snowflake is different,
every snowflake is perfect".

(Cada copo de nieve es diferente,
cada copo de nieve es perfecto). 



Seguimos ampliando nuestra biblioteca en inglés y hoy quería mostraros este precioso cuento que, además, viene acorde con el tiempo invernal que ahora tenemos aquí. Se trata de Snowflakes, una cálida y reconfortante historia sobre los comienzos y los nuevos amigos. La protagonista es una niña llamada Mia que, de vivir en una gran ciudad llena de estrellas y farolas, pasa a vivir con su abuela en una casita de madera junto a un susurrante bosque. La verdad es que en la narración no se señala el motivo de su traslado. Tenemos un comienzo abierto a distintas posibilidades que nos dieron mucho juego a la hora de leer la historia con mi hijo.


A través de unas líneas siempre llenas de emoción y sentimiento, vivimos con Mia el encuentro con su abuela, a la que apenas conocía. La abuela de pelo blanco y olor a lavanda muestra a su nieta su nueva habitación y los juguetes que en ella había, incluido a Lucky, un perro que se convertirá en su nuevo amigo. Mia nunca antes había tenido mascota. 

La abuela la abrigará con su nuevo abrigo rojo y pesado, con su nuevo gorro de lana y le enseñará cómo alimentar a las gallinas, cómo pasear por el bosque al que en un principio Mia siente ajeno.


Con su abuela, Mia descubrirá la nieve por primera vez de camino a la que será próximamente su nueva escuela, una escuela en la que los niños son pálidos como la nieve, tan diferentes de los niños de la ciudad. Una niña de abrigo azul le saluda. Ella no consigue devolverle el saludo. Mía se siente insegura y, de vuelta a casa, decide acostarse. No duerme. Todo es diferente. Pero luego, recuerda la luna, la misma luna que brilla sobre la ciudad. Decide levantarse y salir al exterior. Allí contempla la magia que le rodea. Un millón de copos de nieve caen del cielo, cada uno distinto y maravilloso como las estrellas. Oye Mia al viento del invierno susurrar: "Cada copo de nieve es diferente, cada copo de nieve es perfecto".

A la mañana siguiente, la abuela le dice a Mía que ese día era un día especial. Todos los niños cuelgan adornos de invierno en el árbol más viejo de la ciudad. Mia mira fijamente a las otras familias tan diferentes de la suya y, de repente, se siente de nuevo perdida. Pero entonces tres copos de nieve caen sobre su piel como besos que le recuerdan el susurro del viento de invierno: "Cada copo de nieve es diferente, cada copo de nieve es perfecto". 



La niña del abrigo azul llamada Ava se acerca a ella, se presenta y le pregunta de dónde es. Mia dice su nombre y afirma que vino con la nieve. Ava invita a Mia a pasear en trineo juntas y Mia le confiesa que nunca antes lo había hecho. Ambas se deslizan colina abajo. Mía jamás se lo había pasado tan maravillosamente.

Otra vez en casa con su abuela, por primera vez, Mia, la pequeña niña que llegó con la nieve, se siente segura en brazos de su abuela que la ama hasta las estrellas y vuelta. 


Las ilustraciones de este libro invitan a soñar y a sentir. Son realmente bonitas.

Podemos disfrutar de este mágico y bello cuento, escrito por Cerrie Burnell e ilustrado por Laura Ellen Anderson, gracias a Scholastic.

Seguiremos en Mis Cuentos Cuentan.


1 comentario:

  1. Ainsss qué rebonito, por favor!!! También podría servir para alguien que se muda a una nueva casa, colegio, trabajo,... todos nos sentimos descolocados algunas veces y fuera de lugar. Qué bonita frase: "cada copo de nieve es diferente, cada copo de nieve es perfecto". Me la guardo bien. Un besazo!

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